Si no puedes con ellos, mátalos

Como ya sabían los ex compañeros de Letizia, el ego – como la lujuria- es algo insaciable. Paul Hewson necesitaba más sangre, y qué mejor que apaciguar su sed con los cadáveres de algunos de sus compañeros de profesión más carismáticos. Con el fiambre de Roy Orbison a sus espaldas, John Lennon asesinado por el hermano blanco de Tracey Chapman y Elvis fuera de cobertura tomando daikiris con Josef Mengele en algún lugar del Caribe, el mejor candidato para retomar la faceta de asesino de artistas era Frank Sinatra. En 1993 “La Voz” o “El Tabique” se dedicó a grabar un álbum de duetos al que puso el nombre de “Duets” (sí, se partió el cerebro pensando el título). En principio, Frank no compartía estudio de grabación con ninguno de sus invitados: éstos grababan su parte en un estudio, él en otro y luego la técnica y los técnicos hacían el resto para ensamblar los temas. Pero hizo una excepción: Bono. Tal vez le pudieron sus orígenes irlandeses, pero el bueno de Frank terminó grabando junto a él el tema de Cole Porter “I’ve Got You Under My Skin”. Bono le regaló una botella de whisky irlandés de doce años (o quince, qué más da) que había comprado en el Carrefour de la esquina, pero no surtió efecto, así que volvió a utilizar la más mortífera de sus armas: su polla, no, malpensados, la dedicatoria. En diciembre de 1997 salía a la venta el single “If God Will Send His Angels”, en cuya cara b aparecía el tema “Two Shots of Happy, One Shot of Sad”, escrita originalmente para Frank Sinatra. Cinco meses después La Voz se apagaba.



El 15 de abril de 2001, Joey Ramone, a punto de cumplir cincuenta años, descansaba plácidamente en su habitación del Presbiterian Hospital de Nueva York, cuando una mano misteriosa sintonizó en su radio de pilas alcalinas el tema “In A Little While” de U2: Joey moría en el preciso instante en el que Bono está a punto de ahogarse al hacer su segundo falsete.


Podría parecer casualidad que uno de los ídolos de la juventud de Bono muriera en aquel año por un linfoma (dijeron) si no fuera porque poco más de quince meses después las diñara otro de los referentes de juventud de nuestro siniestro protagonista, también a los 50 años y sólo pocas semanas más tarde de haber firmado un tema con él. Sí: Joe Strummer escribió junto a Bono y Dave Stewart (Eurythmics acojonado desde entonces) el tema “48.864”, que estaba dedicado a Nelson Mandela (no menos acojonado desde entonces). El tema en cuestión se iba a estrenar en Ciudad del Cabo a comienzos de 2003, pero el que fuera líder de The Clash se quedó con las ganas: murió a finales de 2002 en su casa de Broomfield por un fallo cardiaco producido por una malformación congénita no diagnosticada. ¿Les suena?



Pero no queda ahí la lista de apestados por el gafe de Bono: En 1996 se publicaba un homenaje a Carl Perkins llamado “A Tribute To Carl Perkins: Go Cat Go”. En él, Perkins interpretaba junto a Willy Nelson, Tom Petty, Johnny Cash y Bono su tema “Give me back my job”. Por valiente, al bueno de Carl le diagnosticaron un cáncer de garganta que acabaría con su vida el 19 de enero de 1998.


Ray Charles le aguantó algo más. Grabó junto a su primo Stevie Wonder y el implacable asesino el tema “Let The Good Times Roll”, incluído en el álbum “Jook Joint” de Quincy Jones.



Un cáncer se llevó a Ray Charles en mayo de 2004. También aguantó bastante Johnny Cash, que tuvo los huevos cuadrados (y negros) atreviéndose a colaborar con Bono en varias ocasiones: en el ya citado tributo a Carl Perkins y tres años antes grabando con su garganta profunda “The Wanderer”, canción que cerraba el álbum “Zooropa”. En 1997 la salud del hombre de negro se fue deteriorando notablemente, hasta que al final la muerte se lo llevó pa
ra siempre en septiembre de 2003.

El último en caer fue Luciano Pavarotti; el italiano compartió escenario varias veces con Bono en el festival benéfico que organizaba en Módena, su ciudad natal. Pavarotti llegó incluso a poner su voz en el tema “Miss Sarajevo” que aparecía en el álbum “Original Soundtracks 1”, del proyecto Passengers. Aunque la primera colaboración entre ambos fue la adaptación al inglés del tema “Miserere” por parte de Bono. Fue el comienzo de una relación que acabaría quince años después con la muerte del tenor italiano a causa de un cáncer.



(Continuará…)


Vía (Bonoisdeath)

Suscríbete a nuestra lista de correo

Suscríbete a la nueva lista de correo para estar al día de nuestras actividades

¡Recibido! Revisa tu bandeja de entrada.